17 mayo 2012

Su lógico futuro y no tan lógico era ese.

Mientras escuchaba en sus cascos Ni una palabra más, no más besos al alba, ni una sola caricia...
Su reloj se paraba al igual que sus ojos, ese verde permanente que ella tenía. Sus párpados no pestañeaban y si lo hacían era para soltar el intento de lágrima que salía. Estaba falta de confianza, de ilusión y de constancia en la permanencia de sobrevivir en su propia vida. En su corcho colgaba una de sus fotos preferidas y en sus ojos se reflejaba el azul del mar que tanto le gustaba. Tenía falta de sueño, de perspicacias y de ilusiones. Era un sinvivir esto que ella tenía. Por eso se metió en ese mundo. Vagabundeaba por las calles de su barrio y de las ciudades de alrededor en busca de sustancias que tenía la esperanza de que hicieran su vida algo más llevadera, pero que nunca lo hacían. Hace poco estaba tirada en el suelo mientras las personas la miraban, pero su lógico futuro todas las noches era ver un paquete donde le recomendaban metadona.

3 comentarios:

MeriiXún dijo...

Vaya entrada, es triste y un poco dura, pero me gusta, besos!

Yaiza dijo...

Qué duro pero real. Creo que sabes que a mí este tipo de entradas, sobre la crudeza de la cotidianidad, me gustan bastante, así que no necesito decir nada más.

Te espero en http://imaginaydesea.blogspot.com.es

Ruth :D dijo...

El tiempo que hacía que no pasaba por aquí... Ya tenía que decirte que cada día escribes mejores cosas jaja :) Me encanta la entrada! Un beso guapi:)