05 febrero 2017

Anclada

En el pasado, cuando era feliz en un día de sofá recostada sobre las piernas de mi padre mientras me acaricia el pelo viendo la televisión. En el pasado, cuando merendar con mi madre galletas Príncipe era nuestro hobbie favorito. En el pasado, cuando iba a casa de mi abuela y ella me recibía con un beso interminable y después venía la frase que más echo en falta desde hace 8 años de mi abuelo: eres la más bonita del mundo. Él lo creía y yo, de oírlo tanto, también. Nunca me sentí tan afortunada.
Desde ese pasado al que sigo anclada me falta algo. Me falta tiempo para agradecer y para vivir al lado de las personas que me dieron estos momentos otros miles más. Ignorante de lo que era la vida, queriendo cumplir más años para poder salir sola a la calle, cuando salí me di cuenta que me faltaba una mano para agarrarme. Desde entonces supe que en el momento que me faltara sería lo peor que me hubiera pasado en la vida. Ojalá fuerais eternos papá y mamá.

25 enero 2017

M

Juro que en esta vida me han pasado cosas preciosas pero en otras ocasiones no me he sentido tan plena como ahora. Es cierto que preferiría estar en otro lugar haciendo cosas diferentes pero esta situación no es incompatible con lo afortunada que me siento. 
No me gusta hablar de "tener" porque bajo mi punto de vista una persona no es propiedad de otra pero el 95% de mi plenitud se debe a que realmente estoy segura de que estoy compartiendo mi vida con quien realmente quiero compartirla, con la persona que sólo con escuchar su voz hace que me tiemble el pulso. Dudo que pueda vivir algo tan bonito como lo que estoy viviendo ahora, nos llevamos tan bien y nos complementamos tanto que me resulta difícil creer que mi realidad sea esta. Me encanta pensar que hay una persona al otro lado de la pantalla del móvil que está esperando mi respuesta, que esté contando los días por volverme a ver o que se ilusione con ver tan sólo una foto mía. La distancia es mucho más que estar lejos, pero yo te siento muy cerca... Cada vez que voy a dormirme y me acuesto pensando en él o cada vez que recuerdo los momentos que pasamos juntos estas navidades, sinceramente, se me llena el alma. Creo que me merecía sentirme así de bien pero sin duda creo que él también se lo merecía y cada día que esté con él quiero darle todo lo que se merezca.
 

13 enero 2017

Querer de nuevo

Hoy me limito a pensar lo que supone querer de nuevo y saco conclusiones. Quizá se trate de otra oportunidad para sonreír compartiendo mi vida con la persona que creo oportuna, quien poco a poco me demuestra que una relación se basa en la igualdad, en el respeto y en la comunicación. Sí, parecía que nunca llegaría sin embargo ha sido un vendaval que desordenó mis pensamientos en cuestión de días. Siempre quise saber que había detrás de esa sonrisa que parecía sonreirle a un ángel cada vez que pronunciaba mi nombre. Inquieta e incomparable. Podría definir la idea de querer de nuevo como una multiplicación: dos personas se unen pero su intención no es sumar momentos si no multiplicar su felicidad. La vida me está sonriendo después de mucho tiempo y nada me gusta más que devolverle la sonrisa. Por nosotros.

12 diciembre 2016

Profundizando

Me cuesta mucho arrepentirme de algo que en algún momento quise hacer. La impulsividad a veces es buena para darte cuenta de lo que quieres en realidad. Mi realidad era totalmente distinta, si la mirabas de lejos parecía una maraña de hilos los cuales todos tenían una unión básica y desorganizada: yo. Creo que pensar tanto las cosas las hacen mucho más difíciles pero a veces me gusta poner en orden mis pensamientos escribiendo en un folio en blanco (o en su defecto en este blog que pocos leen).
Hay que darle importancia a las cosas que realmente las tienen y hay que buscarle solución sólo a los problemas que los tienen. Parece muy fácil pero muchos de nuestros problemas se basan en no pensar alguna de esas frases en el momento indicado.

13 noviembre 2016

El amor de mi vida

El amor de una noche de tu vida, el amor de un momento de tu vida, el amor de una tarde de café...

El amor de tu vida no es aquella persona con la que compartes miles de momentos. En mi opinión no es alguien con el que estás muchos años e incluso te casas y formas una familia. No es la persona con la que compartes tu día a día, ni tampoco quien te trate con la dulzura que siempre has querido que te tratasen. El amor de tu vida no es quien hace tus días amenos ni quien convierte en positivo todo lo negativo o las tristezas en alegrías. No es alguien que te bese intensamente ni quien te cale muy hondo. No es necesariamente alguien muy parecido a ti ni por el contrario alguien tan diferente a ti que os complementéis de forma perfecta. Cuando lo encuentras lo identificas en una milésima de segundo. Sabes que es él/ella porque no hace falta explicarle con palabras lo que te hace sentir cuando te besa, porque es un sentimiento mutuo. Significa que lo que estás viviendo no va a volver a ocurrir. Lo sabes. No es alguien que reúna todas las cualidades que te parecen adecuadas en una persona. Nunca querrás a otra persona de la misma manera porque el amor de tu vida es quien te ha demostrado que tú eres el amor de la suya.
Aunque no sea para siempre,
aunque no sea para toda la vida.

16 octubre 2016

Agua sin cauce

Puedo recitarte renglones perdidos en los cajones del escritorio de mi habitación. Nunca había sentido tanto ni tan poco, a la vez. Desconcertante e inentendible a partes iguales. El sabor de la libertad me hace pensar con la mente más fría, en su sitio. Como siempre ha debido ser. Pero no.
Y ahora sí. Entonces sí.
Con todo. Invencible. Realmente me sentía bien. Era el momento de mi vida en el que hasta inspirar aire me daba placer. Sentía que por muy poco tiempo que cerrase los ojos iba a perderme un segundo de gloria. Y así era. Cada día diferente, y así siempre. ¿Cómo podría gustarme tanto mi vida?
Idas y venidas que han desembocado en un mar enorme, agua sin cauce.
VIVIR